Lo que más pasa no es lo que la gente teme
Las quejas que se repiten sobre la salida del aeropuerto de Cancún son de dinero y de confusión, no de violencia: un precio que se definió al final y no al principio, un "transporte incluido" que resultó ser una presentación de tiempos compartidos, o un vehículo distinto al que se esperaba.
Todas tienen el mismo antídoto: llegar con la reserva hecha, a un precio cerrado, sabiendo el nombre de la empresa y del chofer. Un viajero que ya sabe quién lo espera no tiene que decidir nada en la banqueta, y decidir en la banqueta es donde salen mal las cosas.
Cómo verificar que quien te recoge es quien esperas
Tu chofer te espera fuera de la terminal, uniformado, con identificación expedida por el aeropuerto y un cartel con tu nombre. Te mandamos el punto exacto de encuentro, con foto, por WhatsApp y correo 24 horas antes de tu llegada — así lo reconoces antes de aterrizar y no al revés.
Nadie de nuestro equipo te va a abordar dentro de la sala de llegadas ni te va a pedir dinero en la banqueta: el pago es 100% en línea al reservar. Si alguien te ofrece un traslado "de All Transfers" dentro de la terminal, o te pide pagar algo al subir, no es nuestro. Escríbenos por WhatsApp antes de moverte.
De madrugada no cambia el procedimiento
Operamos las 24 horas y monitoreamos tu vuelo, así que un aterrizaje a las 3 de la mañana o un retraso de dos horas no cambian nada: tu chofer sigue ahí y los 90 minutos de espera están incluidos en la tarifa. Tampoco cambia el precio — es fijo por vehículo y no sube por horario ni por temporada.
Lo único que cambia de noche es que hay menos gente alrededor y menos opciones improvisadas. Por eso el traslado reservado pesa más a esa hora que a mediodía: no porque la ciudad sea otra, sino porque improvisar a las 3 de la mañana es peor plan que improvisar a las 3 de la tarde.
Checklist antes de subirte a cualquier vehículo
1. ¿Reservaste tú ese servicio, o te lo están ofreciendo ahí? Si te lo ofrecen, no es el tuyo.
2. ¿El cartel trae tu nombre? El nuestro sí, escrito antes de que aterrizaras.
3. ¿Ya sabes el precio total? Con nosotros lo pagaste en línea; nadie debería pedirte dinero al subir.
4. ¿Estás fuera de la terminal? Es donde esperamos. Dentro de la sala de llegadas no abordamos a nadie.
5. Si algo no cuadra, no discutas en la banqueta: escríbenos por WhatsApp. Es más rápido y no cuesta nada.